29 diciembre 2009

Cómo activar tu circulación

La gran solución a los problemas circulatorios es recuperar un estilo de vida que implique moverse más. Pero también ayuda comer mejor, relajarse, respirar aire puro y ser consciente de las emociones.

En los estudios realizados en los últimos años se ha estudiado la influencia benéfica de la alimentación equilibrada, el ejercicio regular, la utilización de los baños, la relajación y el control del estrés, y la supresión del tabaco y de las sustancias o bebidas tóxicas. También el tener buen corazón o, dicho en sentido amplio, el ser buena persona o tener bondad. Todo ello unido plantea un modo de vida saludable en el que cada factor realimenta a los otros.

El gozo de moverse
La gran solución a los problemas circulatorios es recuperar el movimiento natural para las acciones cotidianas: andar, correr, saltar, subir escaleras, trabajar en el campo, bailar… descubrir en la labor diaria el gozo de moverse, una oportunidad de movilizar el cuerpo, de conocerlo mejor y de saber emplearlo con eficacia. Pero cuidado: hacer un ejercicio fuerte para el que no se está preparado, someterse a correr o esforzarse sin entrenamiento la mayoría de las veces produce problemas.

Comer para el corazón
La mejor alimentación para el corazón es rica en frutas y verduras crudas, con 10-20% de -grasa vegetal o no saturada-. Conviene controlar las cantidades y quedarse con un poco de hambre. Entre los alimentos que favorecen el aparato circulatorio se encuentran:

  • La uva. Posee potentes antioxidantes, como el resveratrol y la quercitina, que reducen el colesterol. También mejora la vasodilatación arterial e impide la formación de trombos o coágulos

  • La avena. Tiene capacidad para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Las nueces y frutos secos. Unas pocas nueces al día (4 o 5) reducen el riesgo de sufrir enfermedades del corazón por sus ácidos grasos omega-6 y omega-3.
  • La soja. Reduce el colesterol y previene la arteriosclerosis. Las otras legumbres también son beneficiosas en este sentido.
    En general, una dieta vegetariana o basada en alimentos vegetales favorece el sistema circulatorio en la medida en que reduce o suprime las carnes, los quesos curados, el huevo, las proteínas y grasas de origen animal, los fritos, la bollería industrial, el café, el azúcar blanco, la sal y las bebidas con alcohol.
    Para recuperar una buena circulación el ayuno puede ser positivo: actúa como un estímulo cardiaco y ayuda a recuperar el peso y a ponerse en forma.

    Plantas aliadas
    No son pocas las plantas medicinales que mejoran la circulación sanguínea:
  • Ayudan al retorno venoso: rusco, castaño de indias y ginkgo.
  • Flexibilizan las arterias: espino blanco, arándano, ajo, olivo, muérdago, cebolla y ginkgo. Todas actúan, además, como buenas vasodilatadoras.
  • Mejoran la elasticidad de los vasos: cáscara de limón y arándano.
  • Evitan trombos: meliloto.
    Aumentan la fuerza cardiaca. La retama incrementa la fuerza contráctil del corazón. Las sustancias que ejercen esta acción están sobre todo en el tallo. .

    Las claves para un corazón sano
  • Camina, muévete, corre y moviliza tu cuerpo todos los días, sin importarte que haga frío o calor, llueva, nieve o luzca el sol.
  • Sigue una dieta basada en alimentos vegetales.
  • Toma abundantes zumos de fruta fresca y evita las bebidas alcohólicas.

  • Elige aire puro y limpio, y no humos de coches ni de tabaco.
  • En la ducha, alterna el agua caliente y fría.
  • Visualízate con fluidez y energía, con un corazón fuerte. Medita.
  • Diluye el estrés y las prisas, aprende a atenuar la la tensión mediante la relajación.
  • Aprovecha todas las oportunidades de la vida para disfrutar de la alegría. Sonríe o, si es adecuado, ríete a carcajadas. En ocasiones, llora para eliminar líquidos y penas al mismo tiempo.


  • Dr. Pablo Saz

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