03 mayo 2010

Dietas ligeras para depurarse

Seguir una dieta depurativa unos días permite al organismo librarse de los excesos del invierno y poner un poco de orden tanto en el plano físico como en el mental.

Monodieta de fresas, ayuno con zumos, cura del sirope de savia… Aunque diferentes, todas estas propuestas, de las que cada vez se oye hablar más, coinciden en su objetivo de depurar el organismo y concederle una pausa, lo que puede beneficiar tanto al cuerpo como al ánimo.

La depuración es un proceso natural que el cuerpo lleva a cabo de forma permanente para eliminar sustancias no deseadas, procedentes tanto de desechos metabólicos como del aire, la comida o el entorno. El cuerpo utiliza varios sistemas para neutralizar las toxinas, transformarlas o expulsarlas. Pero su funcionamiento puede verse obstaculizado por excesos alimentarios, sedentarismo, estrés, falta de sueño, fármacos o sustancias estimulantes, que provocan una acumulación de compuestos nocivos en la sangre y diversos órganos. De hecho, una de las causas de enfermedad (obesidad, diabetes, alergias, dolencias cardiovasculares, problemas dermatológicos…) puede ser la presencia crónica de sustancias indeseables en el organismo.

Ventajas físicas y mentales

Los efectos de una cura depurativa se notan en un plano físico, pero también mental y espiritual:
*Ejerce una depuración corporal profunda que elimina residuos metabólicos y tóxicos.
*Permite descansar a los órganos digestivos.
*Ejerce un efecto regulador y revitalizador de todas las funciones vitales.
*Mejora la piel.
*Favorece la pérdida de peso e impulsa la transición hacia hábitos dietéticos más equilibrados.
*Promueve una movilización óptima de la energía.
*Fortalece el sistema inmunitario al eliminar sustancias tóxicas.
*Se gana claridad mental.
*La percepción del tiempo varía y se gana tranquilidad y sosiego.
*Al controlar la comida, da seguridad y refuerza la autoestima.

Lo que hay que saber antes de iniciar una cura

Antes de comenzar una cura depurativa, es conveniente planteársela como una pausa y rodearse de un ambiente tranquilo y saludable. Estas son algunas sugerencias para prepararla y realizarla de forma cómoda.
*A modo de preparación, en los días previos es conveniente abandonar el consumo de sustancias tóxicas (como el tabaco), así como de grasas, dulces y estimulantes.
*El descanso es un requisito básico en una cura depurativa o ayuno, y la mejor garantía de que irá bien. Deben atenderse los momentos en que se necesite con siesta, respiraciones, meditación…
*Pero no ha de ser una cura de inactividad: paseos al aire libre, estiramientos suaves o ejercicio moderado resultan recomendables.
*Comunicarlo a quienes conviven con uno es fundamental para que respeten la decisión y colaboren.
*El primer día es conveniente favorecer la eliminación de impurezas. Puede tomarse una infusión laxante al levantarse y acostarse.
*Se recomienda ducharse o bañarse con frecuencia para eliminar las toxinas que se expulsan con el sudor, así como cepillarse la piel en seco para retirar las células muertas.
*Hay que ser consciente de que puede aparecer dolor de cabeza las primeras 48 horas, por diferentes motivos. Puede aliviarse con acupresión: presionando ligeramente durante un minuto el punto sensible entre el pulgar y el índice.
*En caso de mal aliento o lengua sarrosa, si bien son frecuentes durante la cura, conviene cepillarse los dientes con regularidad y hacer gárgaras con un enjuague bucal suave.
*Tras la cura, es importante volver gradualmente a la dieta habitual para consolidar los cambios e incorporar nuevos hábitos alimentarios.

Carlota Máñez

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