13 febrero 2011

Preparados para el empleo

Diversas entidades sociales favorecen la inclusión laboral de las personas discapacitadas.

La implicación de los colectivos onubenses dibujan un horizonte alentador para las personas discapacitadas. En la provincia de Huelva existen más de una veintena de asociaciones que centran su tarea en reivindicar los derechos de estos ciudadanos.

Estas entidades focalizan sus tareas en la normalización de estas personas. “Para ello es fundamental hacer hincapié en las relaciones sociales. Si un discapacitado no sabe comunicarse, nunca estará realmente integrado”, apunta el director del Centro de Atención Temprana de Aspromin, José Manuel Moreno. Ese sería el primer paso. Después, muchos colectivos, entre ellos Aspromin, focalizan su esfuerzo en la autonomía laboral de estos ciudadanos, a través primero de una necesaria educación y posteriormente, mediante el aprendizaje de un oficio y la concertación de prácticas en empresas. “La sociedad debe romper con sus prejuicios a través de la educación y aceptar que los discapacitados también pueden trabajar”, concluye Moreno.

La inclusión social es un desafío para toda la sociedad, que incumbe a los poderes públicos, a las iniciativas sociales, a las empresas, a los sindicatos y a todos los ciudadanos. Esta disertación encuentra su apoyo en el aula de Búsqueda Activa de Empleo de Voces del Conquero y en los programas de Aspromin, Aones y Paz y Bien y de otras muchas entidades que buscan el desarrollo profesional de las personas discapacitadas.

Estos colectivos promueven el desarrollo de útiles herramientas laborales para las personas con discapacidad. “Algunos alumnos no sabían ni siquiera poner su nombre en un currículo. Es necesario, por tanto, ofrecer los instrumentos adecuados para su autonomía laboral, desde lo más básico hasta lo más complejo”, argumenta Inés Bañuls Domínguez, de Voces del Conquero.

Estas aulas se centran en la búsqueda de ofertas de trabajo a través de Internet, pero también abarca la enseñanza de técnicas para saber cómo presentarse ante la empresa contratante. En las instalaciones de Aspromin, en El Campillo, se imparten cursos sobre carpintería, albañilería o cerámica. Los usuarios de la Unidad de Estancia Diurna, de Paz y Bien en Galaroza, participan en cursos de Formación Profesional para el Empleo (horticultura, alfarería, jardinería) y los de El Andévalo se forman en informática gracias al programa Guadalinfo. Aones también desarrolla sus propias iniciativas “e incluso tenemos a una persona trabajando y a dos en práctica”, asegura la presidenta Carmen Romero.
F. Romero Cordobés

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