01 septiembre 2011

Los secretos para no enfermar

¿Por qué hay personas que apenas caen enfermas? Saber qué caracteriza su estilo de vida y cómo se cuidan puede dar las claves de cuáles son las recetas más eficaces para mantener la salud.

Resulta tentador atribuirlo a la suerte: algunas personas pueden coger un ligero resfriado o sufrir un dolor de vez en cuando, pero raramente caen víctimas de una gripe fuerte, una infección digestiva o un lumbago de esos que obligan a pedirse la baja durante unos días, un par de veces al año. Muchas de estas personas se mantienen en perfecto estado de salud hasta una edad muy avanzada sin tomar nunca medicamentos. A pesar de las décadas de avances científicos, los médicos no consiguen explicar qué se debe hacer para permanecer así de sano. ¿Son los genes o la fortuna las únicas explicaciones? El periodista Gene Stone ha entrevistado a decenas de «sanos constantes» y ha recogido sus secretos. No son nada extraños. De hecho, las fórmulas estrambóticas, como tomar equis pastillas diarias de suplementos o seguir dietas muy minoritarias no parecen tener éxito. Las claves de las personas que apenas enferman están al acceso de cualquiera. Veamos cuáles son.

# No estresarse
# Comer menos
# Ser positivo
# Hacerse amigo de las bacterias
# Decantarse por remedios más naturales
# Cuidar a los amigos
# Buscar el contacto con el entorno natural
# Mantener un buen pH
# Depurarse a menudo
# Espolvorear levadura de cerveza sobre la comida
# Dormir y descansar bien

La importancia de mantenerse activo
Las personas que envejecen con salud se caracterizan por ser activas. Se mantienen en forma, física y mentalmente, practicando regularmente algún ejercicio, cultivando sus aficiones o participando en actividades sociales.
# Caminar. Yendo de un lado para otro, el sistema músculo-esquelético se fortalece; en cambio, sentado o de pie, sufre. Si un desplazamiento se puede hacer a pie, no hay que pensarlo más. Debe elegirse calzado cómodo para caminar a paso ligero. Según lo que se camine habrá que añadir más o menos sesiones semanales de carrera para fortalecer el corazón y el sistema respiratorio.
# Levantar pesos. Las pesas se asocian con el culturismo y un ejercicio esencialmente masculino. Sin embargo, es preciso que los músculos trabajen en ambos sexos y a cualquier edad, sobre todo a partir de los 40. En las series con pesas no importan tanto los kilos que se levantan como las repeticiones y el ritmo, que debe ser lento. Basta con una hora dos o tres veces a la semana. Conviene complementarlas con estiramientos para evitar lesiones.
# Activar la curiosidad. Lo que vale para músculos, corazón o pulmones también sirve para el cerebro. No se trata de someterlo a todo tipo de estímulos, sino al contrario, de cultivar intereses personales, con calma, profundidad y placer. Así no solo se crece como persona, sino que se evita la atrofia de la memoria y otras habilidades intelectuales. Otra manera de mantener activo el cerebro es enfrentarse a pequeños retos y resolverlos por uno mismo si es posible, como arreglar un desperfecto en la casa, montar un enchufe o poner una estantería.
# Participar. La participación en actividades con un fin social, ya sea organizar una campaña de solidaridad o montar una fiesta vecinal, permite aplicar la inteligencia constructivamente y fomenta el contacto con gente activa de todas las edades. La generosidad, hacer algo por y con los demás, genera autoestima y sensación de integración. Los contactos sociales reducen los efectos perjudiciales del estrés a través de un refuerzo de la respuesta inmunitaria.

M. Núñez y C.Navarro

No hay comentarios:

Publicar un comentario