06 enero 2013

Cuida tus riñones

Trabajan incesantemente para filtrar la sangre pero no siempre reciben atención. Moderar el consumo de proteínas, beber suficiente agua y evitar el abuso de fármacos son las claves para mantenerlos sanos.

El riñón solo puede operar eficazmente si el volumen de agua que fluye a través de él es suficiente para arrastrar los productos de desecho que ha de eliminar. Por este motivo, la deshidratación es la mayor amenaza para el proceso de purificación sanguínea y la fuente más común de estrés renal. El tabaquismo, (que perjudica el flujo sanguíneo en todos los órganos), la hipertensión arterial, el consumo excesivo de alcohol, cafeína y otros estimulantes, la cifras altas de glucemia (diabetes mal controlada), y una dieta demasiado rica en proteínas pueden dañar al riñón.


El metabolismo de las proteínas, sobre todo las de origen animal, aumenta considerablemente su carga de trabajo. Una de las primeras precauciones que hay que tomar, pues, es seguir una dieta que no aporte una cantidad excesiva de proteínas. El motivo es bien sencillo. El organismo necesita una cantidad diaria de proteínas que no llega a 1 gramo por kilo de peso corporal. Si se toman más, el metabolismo no las almacena, como sí hace con las grasas (tejido adiposo) o los hidratos de carbono (glucógeno), sino que las utiliza a modo de combustible y, en ese proceso, se generan productos metabólicos de desecho, como la urea y la creatinina, que deben ser eliminados por el riñón.

Por otro lado, si se detectan proteínas en la orina (proteinuria), hay que confirmar su presencia con otro análisis y, en caso de corroborarse, determinar su causa. Como el riñón solo filtra agua, minerales y moléculas pequeñas, ya que la mayoría de proteínas son demasiado grandes, su presencia en la orina significa que el filtro está dañado, de forma temporal o irreversible. Puede ser debido a enfermedades como las nefritis (normalmente autoinmunes), que causan daño inflamatorio al riñón, la diabetes o la hipertensión arterial.


La capacidad de trabajo de los riñones supera con creces la necesaria. Algunas personas nacen con un solo riñón y mantienen una vida completamente normal, igual que las personas que donan un riñón a un familiar o amigo. Pequeños descensos en la función renal no causan problemas, pero a veces esas pequeñas disminuciones señalan que hay una enfermedad que afecta al riñón y que puede empeorar con el tiempo. Los problemas importantes, ya hospitalarios, aparecen cuando la función renal cae por debajo del 25%. Con menos del 15% solo la hemodiálisis o el trasplante renal pueden salvar la vida.
Las tres medidas más importantes que se puede adoptar para proteger los riñones son:

  • Seguir una dieta con la cantidad de proteínas aconsejada por la OMS: solo el 10-15% de las calorías consumidas al día debería proceder de alimentos ricos en proteínas.
  • No permitir que el organismo se deshidrate. Para ello beber abundante agua (de 6 a 8 vasos de agua, infusiones, o refrescos sin cafeína ni edulcorantes).
  • Evitar los fármacos que perjudican a los riñones, como los antiinflamatorios, incluido el ibuprofeno.

    Ramón Roselló (médico y acupuntor)
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